Decidir que quieres irte de viaje es super fácil, ¿verdad? ¿Quién no está deseando tener unos días libres y viajar?

Quien más y quien menos le gusta, disfruta aprovechando sus ratos de ocio visitando otros lugares, conociendo lo que no conoce.

Pero no estamos hablando de una simple escapada de fin de semana. Estamos hablando de un gran viaje. Ese con el que llevas tiempo soñando, ese que siempre has deseado pero no terminas de materializar. Cuesta esfuerzo, tiempo, dinero planificarlo y hacerlo realidad.

Pero amigo, elegir con criterio el destino de tu viaje, y más aún, cuando se trata de un gran viaje, puede ser un quebradero de cabeza.

Como te cuento en mi guía gratuita, “11 errores de novato que no debes cometer en tu viaje de aventura + 3 secretos para maximizar la experiencia”, si aún no la tienes puedes descargarla aquí, muchas veces, terminamos viviendo el viaje soñado de otras personas, o lo que es peor, el viaje soñado de nadie.

Nos dejamos llevar por todo lo que leemos, por toda la información que hoy en día nos invade. Nos dejamos llevar por el viaje que ha hecho el vecino, el que cuenta sacando pecho. O por el de familiares o amigos.

Y en la mayoría de los casos, no paras ni un momento para darte cuenta, que cada persona tiene unos gustos, aficiones o necesidades distintas. Y lo que para otros puede ser una experiencia increíble, para ti, puede no significar mucho.

Por esa misma razón, quiero ayudarte. Poniéndotelo más fácil para que encuentres una respuesta más clara a tu pregunta. Porque para hacer realidad uno de los mejores viajes del mundo, no debes centrarte en el destino, ni pensar que será un duro golpe para tu cartera.

Una serie de premisas o claves, que si sigues, ayudarán a aclarar un poco tu cabeza, y hacer una elección más acorde a ti mismo.

1. Propósito de tu viaje y llamada interior.

Aunque parezca obvio, la mayoría de las personas se dejan llevar por las modas, por las tendencias del momento, y no buscan en sí mismos, la principal razón que motiva su viaje. Otras, en cambio, son más experimentadas, les apasiona viajar, conocer nuevos lugares, vivir este tipo de experiencias y tienen más claro el objetivo de su próximo destino.

Tienes que mirar en tu interior. Tienes que saber lo que realmente quieres, qué es lo que más te apasiona. Y no sólo para viajar, sino para todo en la vida.

Si fuese la única oportunidad que tuvieras en tu vida para hacer un auténtico viaje, ¿dónde irías? ¿Qué tipo de viaje harías? ¿Qué propósito tendrías?

Todo el mundo viaja por alguna razón. ¿Cuál es la tuya?

  • Conocer una cultura muy diferente a la tuya.
  • Realizar alguna actividad deportiva en un entorno inmejorable.
  • Tumbarte al sol y escapar de la rutina.
  • Conocerte mejor o sacar tu mejor versión saliendo de tu zona de confort.
  • Realizar ayuda humanitaria.
  • Olvidar, recordar, curar, sentir…
  • ….

2. Respuesta sincera a tus condiciones particulares.

La primera pregunta que tenías que plantearte era el propósito y ya está hecha. Ahora toca dar respuesta a otras preguntas secundarias, que también son importantes: tiempo que vas a emplear, actividades que quieres hacer, medios de transporte que puedes necesitar, información más concreta del lugar…

Se puedan dar 2 situaciones después de plantearte tu propósito.

  • Que tu propósito sea tan claro que ya sabes con toda seguridad qué tipo de viaje quieres y donde quieres que sea. Te visualizas estando allí y te imaginas de lleno en el viaje. Has puesto el foco y ahora toca pasar al punto siguiente.
  • Que aún sabiendo el propósito de tu viaje, no tengas ni la más remota idea de donde llevar a cabo la experiencia.

Si no tienes nada claro dónde quieres ir, o hay muchas opciones que te vienen a la cabeza, pero ninguna predomina sobre las demás, te propongo un ejercicio. Se trata de buscar seguir buscando respuestas concretas dentro de tu cabeza.

Responde con sinceridad a las siguientes cuestiones:

1. ¿Estás dispuesto a pasar innumerables horas en un medio de transporte para llegar a tu destino? ¿O prefieres que el trayecto sea más corto?

Es una pregunta clave. Muchísima gente tiene claro su viaje de aventura soñado, pero la barrera del transporte y las innumerables horas para llegar al destino, lo echan para atrás. Si ese no es tu caso, perfecto.

2. ¿Eres de los que se sienten con ganas de viajar a otra cultura? ¿Y además vencer la barrera del idioma? ¿O no te sientes cómodo enfrentando esa situación sólo?

Tu propósito puede estar claro, pero hay otras circunstancias que afectan y que tienes que tener en cuenta antes de elegir.

Si te habías planteado esta situación, genial. Y sino, ya la tienes. Pensar estas cosas antes de lanzarse a la aventura, a veces, puede ahorrarnos situaciones incómodas. Muchas otras veces lo tienes claro, sientes la llamada en tu interior, deseas impregnarte de esa cultura y sus gentes, pero eres consciente de que hay ciertos obstáculos que te impiden tomar la decisión y te crean miedos e inseguridades. Déjame darte mi opinión.

Elimina la frontera más peligrosa, la que nosotros mismo creamos.

Si aún así, no estás preparado para este tipo de experiencia, no pasa nada. Empieza por otro sitio donde controles el idioma y te sientas más seguro contigo mismo.

3. ¿Eres un apasionado de algún deporte en concreto y mueres de ganas por conocer el mejor lugar del mundo para practicarlo?

A qué demonios estás esperando para sacar el billete y marcharte a cumplir tu sueño durante unos días. O mejor aún, quedarte a vivir allí.

Deja de procrastinar e inventar excusas en tu cabeza. Pasa a la acción y vive la experiencia que siempre has deseado.

4. ¿Tu propósito va aún más lejos, y sientes la necesidad de formar parte de un voluntariado y llevar a cabo tareas humanitarias?

Si eres de esas personas que busca un voluntariado y le invaden mil dudas, mi amiga Marta de Pasaporte Solidario, puede aclarar muchas de tus dudas. En su blog, encontrarás las claves para ese voluntariado que te cambie la vida.

5. ¿Las condiciones climatológicas son un punto clave para ti? ¿Son las que mejor se adaptan a lo que buscas en la fecha que quieres?

Pon especial atención a las fechas que eliges, porque influirán totalmente en la climatología del lugar. Puede que busques relax en unas playas paradisiacas y todo lo que encuentres cuando llegues no tenga nada que ver con tranquilidad, sol y playas de en sueño.

Una vez contestadas estas preguntas, tienes más claro cuál será el destino de tu primer gran viaje. Ahora toca seguir concretando.

3. Separa el grano de la paja.

Vivimos en la era de la información y la comunicación. Y sufrimos – infoxicación -. Hay que saber distinguir entre la información de calidad y la información basura.

Desbordados de información, las condiciones para hacer realidad tu viaje de aventura soñado han cambiado con respecto a hace unos 20 30 años. Antes, se carecía de recursos para conocer en detalle una cultura, un lugar o un destino. Hoy en día, prácticamente, podemos viajar a cualquier lugar sin salir de casa.

Algunos consejos:

  1. Bucea en Internet para saber más sobre ese destino con el que sueñas, el que cumple con tu propósito, pero tampoco dejes que todo lo que leas influya en tu visión de las cosas.
  2. Sé objetivo y práctico, y aprende a desarrollar un pensamiento crítico ante tal cantidad de recursos. Volvemos al principio, estas personas, aunque en muchos casos, sean expertos viajeros, tienen su propia opinión, gustos y valoración. No es la tuya.
  3. Separa las opiniones personales de la información práctica.
  4. Enriquécete pero date la oportunidad de descubrir por ti mismo lo que ese lugar puede producir en ti visitándolo en primera persona.

En este artículo, tienes una lista con los mejores blogs de viajes de aventura. Allí podrás encontrar información de cada uno de ellos. Un resumen de lo que encontrarás en sus blogs, recursos, herramientas y guías que ponen a nuestro alcance.

4. Autenticidad

Como te he comentado anteriormente, cada persona crea su propia experiencia de viaje. No todos tenemos los mismos gustos, aficiones, miedos, valores, necesidades…

Es la magia de viajar. Miles de personas pueden conocer un país, una cultura o visitar un entorno, y las sensaciones que en ellos producirá serán totalmente distintas.

La autenticidad no solo se ve reflejada en lo que un lugar te despierta y te hace sentir, sino en la forma de conocerlo, vivirlo y disfrutarlo.

Todas esas situaciones y experiencias genuinas hacen que tu viaje de aventura sea un gran viaje. Uno de los mejores viajes del mundo. No renuncies a eso. No dejes que te vendan un viaje que sea copia de otro. También hay paquetes turísticos de muy alto valor pero de nuevo,  sé objetivo y desarrolla tu pensamiento crítico. Analiza si el viaje encaja con tu propósito y si el presupuesto cumple o no con tus condiciones o expectativas.

5. Presupuesto

Pensabas que este punto se me olvidaba, ¿verdad? Está claro que el presupuesto es un punto importante.

Pero déjame decirte que más importante que el presupuesto es saber qué tipo de condiciones te gustan para viajar. En definitiva, qué tipo de viajero eres.

Volvemos al propósito de tu viaje. Dependiendo de cuál sea, el presupuesto para tu viaje de aventura será totalmente distinto. No es lo mismo pasar una semana alojado en un resort en una playa paradisiaca que cruzar un país con la mochila a cuestas y haciendo dedo.

Esta es la primera diferencia que tienes que tener muy clara, y saber definirte en un tipo de viajero u otro. Porque si pretendes disfrutar de la primera opción a precio de risa, déjame decirte que tienes que ser sincero contigo mismo y poner los pies en la tierra. Aunque hay fórmulas y recursos para darse algún capricho sin gastarse una fortuna. Pero eso te lo contaré dentro de poco en otro de mis artículos.

De todas formas, donde quería llegar es a este punto, porque no es lo mismo:

  • Contratar un paquete de viaje, pagar todo antes de comenzar la aventura y dar por hecho que la planificación descrita encaja con tus necesidades y aportará el valor que tu deseas a tu experiencia.
  • Llevar el dinero en tu bolsillo y gestionarlo de forma autónoma, de acorde a tus expectativas, a las necesidades in situ de tu viaje y decidiendo emplearlo en lo que te apetece en cada momento.

La opción más enriquecedora

Cuando no somos expertos en viajes de aventura, nos sentimos más seguros con la primera opción. La diferencia de precio será importante, pero, ¿qué te parece si te digo que hay opciones intermedias?

Son los viajes en grupo, dónde tú mismo controlas tu presupuesto, sabes en todo momento donde acaba y a qué se destina. Además, se fomentan las relaciones WIN WIN donde todo el mundo sale ganando. Se eliminan muchos intermediarios y tu dinero llega de forma directa a agencias y negocios locales, guías autóctonos… Todo esto enriquece la experiencia hasta donde no puedas imaginar.

Conclusiones

Para encontrar el mejor destino de tu viaje de aventura soñado, no tienes que mirar solamente hacia afuera, sino también hacia dentro. Encontrar tus motivaciones, lo que te mueve y el propósito que persigues, te acercará a vivir una experiencia mucho más auténtica.

Plantea y pon en tela de juicio el resto de prioridades, comodidades y necesidades a la hora de viajar. Investiga y aprende a ser objetivo con la información que manejas, analiza el nivel de autenticidad que quieres vivir en tu aventura y adapta de forma lógica tu presupuesto a todo lo mencionado.

Éstas son las 5 claves que te propongo y que yo sigo para elegir con criterio el destino de mi próxima aventura.

¿Te han parecido interesantes? ¿Las usabas y tenías en cuenta? ¿Añadirías alguna otra?

¡Te espero en los comentarios!

Ayudo a personas que buscan una transformación en su vida, que quieren superarse a si mismos, a través del deporte y los viajes de aventura, fuera de lo convencional.
En Conocete Viajando encontrarás recursos sobre desarrollo personal, viajes deportivos y viajes de aventura. Si quieres llevar tus próximos viajes al siguiente nivel, accede a mi guía gratuita y empieza a disfrutar las mejores experiencias de tu vida.