Para los que aún no me conocéis, mi nombre es Rubén Carballo. Soy ingeniero en organización industrial y hace poco más de un mes, decidí dejar mi trabajo como ingeniero de procesos en una multinacional al lado de casa, donde he vivido toda mi vida, para comenzar una nueva aventura persiguiendo mis sueños.

Lo primero que tú y todos pueden pensar

Y lo primero que te pasará por la cabeza es: “este tipo está chalado”. Sé que mucha gente me ha tachado, me tachan y me tacharán de loco. Preguntas cómo las siguientes rondan por sus cabezas:

¿Cómo puede dejar un trabajo al lado de casa, con un buen sueldo, estable, para lanzarse a un nuevo camino donde no tiene nada asegurado? ¿Qué mejor trabajo que algo de lo que has estudiado? ¿Qué será eso de tener un blog o un negocio digital? ¿Acaso, se puede vivir de eso?

Éstas y algunas otras preguntas más sobre tus propias decisiones, y sobre tu vida, pueden influirte o no en la consecución de tus objetivos personales y hacer procrastinar tu felicidad una y otra vez.

Déjame sincerarme contigo y decirte que yo he conseguido que no me importen en absoluto.

¿Cómo empezó el cambio de mentalidad?

Es cierto, que el proceso en el cual, decides dar un paso al frente y perseguir aquello que realmente deseas, no es ni rápido ni sencillo. En mi caso particular, he necesitado vivir una serie de experiencias en mi vida – los viajes de aventura – para ir forjando mi propia personalidad, mis propósitos y mis sueños.

Además, he necesitado de otras influencias externas que han terminado de mostrarme otra visión de la realidad, para terminar de encontrar cual era el camino que quería elegir. Y lanzarme a por él sin miedos ni inseguridades.

Recuerdo como si fuera hoy mismo, aquel 12 de noviembre de 2016, en el que un anuncio emergente apareció en mi pantalla del ordenador – un tipo en una playa paradisiaca que aseguraba que era posible tener la vida que deseabas – y lo primero que pensé es que ese anuncio, seguramente, sería una farsa. Pero no me quedé tranquilo. Algo en mi interior, me pedía que indagara un poco más.

Tecleé en google algunas palabras relacionadas con “vivir viajando” “cómo descubrir qué hacer con mi vida” y encontré algo que me llamó la atención. Hasta ese día no tenía ni idea de quién era Ángel Alegre, pero sin duda, marcó un punto de inflexión. Vivir al máximo me abrió las puertas a un mundo que desconocía totalmente y a un abanico de posibilidades que se fueron presentando conforme leía sus artículos. Me suscribí a su comunidad y empecé a recibir una serie de correos que resonaron dentro de mi cabeza.

Está claro que lo que ocurrió puede resumirse en dos puntos clave:

  • Modificar mi entorno, aunque solo fuese de forma digital. Empecé a conocer a personas con casos similares al suyo – personas que vivían viajando y habían decidido dar el paso y perseguir sus sueños – y con grandes resultados.
  • Confirmar mis creencias. Algo que estaba en letargo se estaba despertando viendo ejemplos de otras personas que ya lo estaban logrando. Y además, de una forma totalmente novedosa para mí, y al alcance de un clic.

Como siempre digo, romper con lo establecido, con las reglas marcadas, con lo socialmente correcto, no es y nunca ha sido sencillo. No todo el mundo encuentra la energía suficiente para remar contracorriente. Pero con la influencia adecuada, todo puede resultar más práctico.

Si no haces cosas distintas, nunca conseguirás resultados diferentes.

¿En esto estarás de acuerdo, verdad?

Perseguir mis sueños, desde el punto de vista de los demás

Visto desde fuera, parece que lo tenemos todo para ser felices. Una carrera universitaria, pareja, un trabajo estable, dinero para pasar una semana de vacaciones al año, etc. La realidad, en mi caso, es que no es así. Con esto tampoco quiero decir que lleve o llevase una vida infeliz, en la que todo fuese oscuro y triste.

Me gustaba mi trabajo, y lo echo de menos. Es más, aprendo rápido, soy exigente conmigo mismo e intento conseguir los mejores resultados siempre. Responsabilidad, anticipación y sentido común eran adjetivos de mi trabajo diario. Y cuando aprendes a desenvolverte en esas situaciones y a lograr resultados, la satisfacción también llega. Pero es algo más personal y profundo que todo eso.

Familiares, amigos y la sociedad en general, dan por sentado, un estilo de vida, en el que todos tenemos que encajar. Estilo de vida, en el que, por suerte o por desgracia, algunos, no terminamos de hacerlo. O incluso, no queremos. Cada cual, que sea libre de tomar sus decisiones, y de dejar que los demás tomen las suyas propias. No considero que sea ni mejor, ni peor, sino que cada uno busque, lo que de verdad le haga feliz.

Y como cada cual es libre de tomar sus propias decisiones, cada cual tiene la capacidad, privilegio u opción para tomar determinadas acciones, yo he optado por salir de mi zona de confort y emprender mi propio camino, por muy diferente que sea al del resto.

Entiendo que hay situaciones en las cuales, plantearte todas estas cuestiones se hace más difícil, pero al final, todo es cuestión de prioridades. Si para una persona, su estilo de vida es una prioridad, acabará dándole la importancia que merece. Si para otras, la prioridad se centra en otra cosa, será esa otra cosa la que acabe marcando el ritmo de sus acciones.

Perseguir mis sueños, desde mi punto de vista

Pero en mi caso, el camino está claro. He ido descubriendo, con el paso del tiempo, que me podían más las ganas de saber qué puede pasar escogiendo este camino, hasta donde seré capaz de llegar, y comprobar si, puedo o no, cumplir mis sueños, qué mantenerme dentro de la zona cómoda y seguir dejando pasar la oportunidad.

Caerse está permitido, pero levantarse es obligatorio.

Sí, hablo de mis sueños. Aquellos que todos tenemos, pero que muchos dejamos apartados por otras responsabilidades. O simplemente, porque creemos que los sueños, son sólo eso, sueños, y que no pueden hacerse realidad.

No considero que tomemos decisiones equivocadas, sino que todo lo que nos sucede puede y debe ser un aprendizaje. Hay que aprender a sacar la parte positiva, ver los errores como una oportunidad de mejorar y quedarnos con lo valioso de cada una de las experiencias vividas. Interiorizar y procesar todo para aplicarlo en el futuro.

No todos somos felices con las mismas cosas, y quizás, esto es una de las razones que hacen tan grande a la especie humana. No todos seguimos el mismo patrón, no todos compartimos los mismos intereses, gustos o aficiones. Y es por eso, que lo que a algunas personas le aporta la satisfacción plena, a otras, nos la quita.

Esta nueva aventura supone ser fiel a mi mismo y perseguir mis sueños. Inconformista por naturaleza, siempre he querido llegar más lejos, conseguir nuevos objetivos y superarme. Significa darme la posibilidad de probarme, conocerme y descubrirme mejor a mismo. Y de una vez por todas, alinear en la misma dirección, mis sueños y mis propósitos.

Mis sueños

Tener la suficiente libertad para autogestionar mi día a día, ser dueño de mi tiempo y poder organizarme para seguir cumpliendo mis proyectos más ambiciosos. Hace ya tiempo, descubrí que lo que de verdad me llena es viajar por el mundo y hacer realidad mis retos deportivos. Además, estas pasiones, me han hecho crecer tanto personal, como profesionalmente. Lidiar con mis miedos e inseguridades, tener los principios y valores que tengo y ser la persona que soy hoy en día.

No quiero seguir renunciando a ellas.

Mi propósito

Ayudar a otras personas a viajar más, a soñar más y a conocerse mejor a sí mismas. Para que vuelvan a hacer cosas por primera vez. Darles la oportunidad de ver los sueños como algo alcanzable, a través de los viajes de aventura para visitar lugares lejanos, pero sobre todo, para visitar lo más profundo de sí mismos. Tener esa sensación de estar aportando valor, de estar ayudando, y de que contribuyes con un granito de arena a mejorar la vida de los demás.

Cómo dice Jesús Calleja en su libro, citando una frase de Julio Verne:

Todo lo que una persona pueda imaginar, otras lo harán realidad

Conclusión y el comienzo de una nueva vida

Este nuevo proyecto ya está en marcha. Ya no hay vuelta atrás. Es un nuevo camino por descubrir, pero con el que seguro disfrutaré y aprenderé muchísimo. Se ha adelantado a los planes que tenía en mi cabeza, pero como siempre, hay que adaptarse o morir.

Una serie de circunstancias han posibilitado volcar toda mi energía en el proyecto y darle vida antes de lo esperado.

Hoy es el día “de”. Se abren las puertas de lo que será mi casa durante, espero, muchísimo tiempo. Ahora toca seguir trabajando con muchas ganas e ilusión para que no quede en un mero lanzamiento. Sino para que lo que un día empezó como un hobby y poco a poco fue  ganando importancia, se convierta en un estilo de vida.

No podría terminar mi primer artículo sin dar las GRACIAS a todas las personas que me han apoyado. Los que han estado ahí desde la idea inicial y difusa hace muchísimos meses. Los que han tenido que aguantarme e ir viendo como se ha ido haciendo realidad, escuchando día tras día mis avances, mis logros, mis fracasos y mis dudas. Agradecer a todas las personas y amigos que se han volcado dando difusión al proyecto durante las últimas semanas. Y cómo no, a TI , uno de los primeros suscriptores que hoy está leyendo el artículo. Y que forma parte de esta pequeña comunidad de viajeros aventureros.

Espero que este post te sirva de inspiración para lanzarte a la aventura de perseguir tus sueños, y ayudarte a que tus sueños se conviertan en auténticas aventuras.

¿Cuál es tu mayor sueño? ¿Cuánto te han pagado para que renuncies a él?

Espero tus comentarios, y cualquier cosa que quieras añadir. Estoy aquí para ti. 😉

¡Un abrazo! ¡Y si te ha gustado, ayúdame a compartir por las redes sociales!